La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) podría perder su departamento de investigación y despedir a la mayoría de sus trabajadores debido a recortes impulsados por el gobierno de Donald Trump.
Este departamento es clave para estudiar la contaminación, la calidad del agua y el cambio climático.
Los planes filtrados indican que hasta el 75% del personal sería despedido o reasignado, lo que ha generado preocupación entre científicos y legisladores.
La congresista Zoe Lofgren advirtió que sin ciencia dentro de la EPA, la protección ambiental está en peligro.
Mientras el gobierno defiende los cambios como parte de una “mejora organizacional”, expertos temen que esto beneficie a industrias contaminantes y deje desprotegida la salud pública.
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