El conflicto entre Israel e Irán alcanzó este miércoles su sexto día consecutivo de enfrentamientos, con un nuevo intercambio de misiles que profundiza el riesgo de un conflicto regional a gran escala.
Teherán lanzó una represión de misiles balísticos Fattah, mientras que Israel respondió con bombardeos aéreos sobre instalaciones estratégicas en el oeste de Irán.
Entre los blancos alcanzados por Israel figura una planta de centrifugadoras en Teherán, esencial para el programa nuclear iraní, así como sedes militares en Karaj. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que “golpearán al régimen del ayatolá donde sea que esté”, en alusión a los ataques dirigidos contra símbolos del poder iraní.
Las cifras preliminares prevén al menos 24 muertos y cientos de heridos en Israel, mientras que Irán reporta 224 fallecidos por los bombardeos. En paralelo, Teherán endureció sus medidas de control interno con restricciones al internet, la detención de cinco supuestos agentes del Mossad y un llamado oficial a eliminar WhatsApp por “riesgos de seguridad”.
Deja un comentario