Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de China, Xi Jinping, expresaron este jueves su preocupación ante la escalada del conflicto entre Israel e Irán, al que calificaron como un riesgo grave para la estabilidad regional e internacional. Ambos líderes coincidieron en la necesidad urgente de una resolución diplomática que evite el uso de la fuerza.
Durante una conversación telefónica, Putin advirtió que el aumento de tensiones en Oriente Próximo “no responde a los intereses de nadie” y subrayó que la crisis nuclear entre Irán e Israel debe resolverse mediante el diálogo y la negociación. El mandatario ruso también se ofreció a mediar en el conflicto, propuesta que fue respaldada por Xi Jinping.
“China cree que una mediación internacional podría contribuir significativamente a reducir la tensión”, informó el Kremlin en un comunicado. Ambos países enfatizaron la importancia de proteger a la población civil y evitar un efecto dominó en la región.
Xi Jinping, por su parte, describió la situación como “crítica” y advirtió que el mundo enfrenta “un nuevo periodo de turbulencias políticas”. Advirtió que, si la guerra continúa escalando, las consecuencias afectarían no solo a los países directamente involucrados, sino a toda la región de Medio Oriente.
El presidente chino propuso un alto el fuego inmediato, la apertura de canales de diálogo entre las partes y un llamado a la comunidad internacional para impulsar la paz.
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