La tensión fronteriza entre Tailandia y Camboya escaló este jueves tras una serie de ataques aéreos lanzados por Tailandia contra objetivos militares camboyanos, en una operación que incluyó el despliegue de cazas F-16.
El portavoz del ejército tailandés, Winthai Suvaree, afirmó que la ofensiva se realizó en apego al derecho de autodefensa establecido por la Carta de la ONU, y aseguró que los blancos fueron exclusivamente militares.
En respuesta, Camboya disparó cohetes y artillería, mientras el primer ministro camboyano, Hun Manet, exigió el cese inmediato de las hostilidades y acusó a Tailandia de violar el derecho internacional.
Ambos gobiernos intercambian culpas sobre el origen de los ataques que iniciaron por la mañana, en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más la región.
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