La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), destruyó en Guerrero 1.211 toneladas de cocaína.
La incineración se llevó a cabo en el poblado de Xocomanatlán, Chilpancingo de los Bravo, bajo la supervisión del Órgano Interno de Control, que verificó el conteo, pesaje e identificación de los narcóticos y bienes asegurados.
Autoridades destacan que estas acciones no solo impiden que el narcótico llegue a los mercados ilícitos, sino que también fortalecen la investigación penal en curso, vinculando los decomisos con carpetas de investigación abiertas por delitos relacionados con el crimen organizado.
La FGR ha intensificado los procedimientos de destrucción de drogas incautadas tras aseguramientos durante operativos coordinados con la Sedena y la Guardia Nacional, buscando garantizar transparencia y legalidad en cada paso del proceso.
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