La noche del 7 al 8 de septiembre se produjo un eclipse total de Luna, conocido como “Luna de Sangre”, que tiñó el satélite de color rojizo durante 82 minutos.
El fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite.
Aunque no fue visible en México ni en América, pudo observarse en Europa, África, Asia y Australia, donde también fueron visibles planetas como Saturno y Neptuno debido a la oscuridad del cielo.
El próximo eclipse lunar ocurrirá el 2 y 3 de marzo de 2026, con visibilidad en Europa del Este, Asia, Australia, América y las regiones polares.
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