El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que aprovechará el cierre parcial del gobierno para impulsar recortes permanentes en agencias federales, con especial énfasis en bastiones demócratas como California y Nueva York.
El cierre, que inició el 1 de octubre tras el bloqueo en el Congreso, afecta a unos 750 mil empleados federales que permanecen sin sueldo. Trump adelantó que, junto con el director de la Oficina de Presupuesto, Russell Vought, evaluará qué dependencias considera “una estafa política” para reducir su financiamiento.
El mandatario republicano aseguró que los recortes podrían traducirse en miles de millones de dólares menos para programas de energía y transporte en estados demócratas.
En respuesta, líderes locales, como el gobernador de California, Gavin Newsom, denunciaron que la medida pone en riesgo proyectos estratégicos y decenas de miles de empleos.
Entretanto, sindicatos y asociaciones del sector aéreo alertaron sobre retrasos y riesgos de seguridad por la falta de personal en áreas críticas.
Deja un comentario