La cifra de fallecidos por el incendio que devastó el complejo residencial Wang Fuk Court, en Hong Kong, aumentó a 128 luego de que los bomberos localizaron decenas de cuerpos adicionales durante una búsqueda exhaustiva departamento por departamento en las ocho torres del conjunto. El siniestro es ya uno de los más letales en la historia reciente de la ciudad.
Las autoridades informaron que los equipos priorizaron las viviendas desde donde se recibieron múltiples llamadas de auxilio, pero a las que inicialmente no pudieron acceder. El secretario de Seguridad, Chris Tang, advirtió que el número de víctimas podría seguir aumentando, pues algunos cuerpos quedaron irreconocibles y aún no han sido identificados.
Los bomberos señalaron que varias alarmas contra incendios no funcionaban, lo que forma parte de las líneas de investigación. El fuego inició el miércoles por la tarde y se propagó rápidamente debido a la combustión del andamiaje de bambú cubierto con redes utilizado en las obras de renovación del complejo. Tomó cerca de 24 horas controlar las llamas y más de dos días sofocar por completo los rebrotes.
En total, 2 mil 300 bomberos y personal médico participaron en la operación, y 79 personas resultaron heridas, entre ellas 12 bomberos. No se ha determinado cuántos residentes podrían permanecer dentro del conjunto, que albergaba unos 2 mil departamentos y más de 4 mil 800 habitantes, muchos de ellos adultos mayores.
En paralelo, la comisión anticorrupción de Hong Kong detuvo a ocho personas, incluidos jefes de obra, funcionarios responsables de la renovación y subcontratistas del andamiaje, por presuntas irregularidades relacionadas con la rehabilitación del complejo. Las autoridades investigan si materiales no resistentes al fuego y paneles de espuma altamente inflamables instalados en el edificio contribuyeron a la rápida propagación del incendio.
El caso ha llevado a ordenar inspecciones inmediatas en otros complejos en renovación para verificar el cumplimiento de estándares de seguridad.
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