El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que no se registraron víctimas civiles en la explosión ocurrida el 6 de enero en Coahuayana, incidente que dejó cinco muertos y siete heridos.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario detalló que visitó la cabecera municipal para reunirse con víctimas y familiares, acompañado por autoridades estatales, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y personal de la Secretaría de Marina.
Ramírez Bedolla explicó que, desde el sábado, se activó un operativo de respuesta inmediata con siete helicópteros: cinco de la Marina y dos del gobierno estatal; además de la presencia de fuerzas de seguridad. Agregó que se está dando seguimiento al caso de los policías comunitarios afectados.
La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo la investigación debido al uso de explosivos. El gobernador evitó especular sobre posibles móviles, incluido si el ataque está vinculado al Plan Michoacán, al señalar que corresponderá a las autoridades federales informar sobre los avances.
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