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La Unesco inscribió este 10 de diciembre la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de Iztapalapa en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su relevancia histórica, comunitaria y cultural.
Durante la vigésima reunión del Comité Intergubernamental celebrada en Nueva Delhi, la subdirectora de Patrimonio Inmaterial de México, Edaly Quiroz, destacó que se trata de una manifestación “que trasciende lo religioso” y que constituye un ejercicio colectivo de memoria, identidad y participación que convoca cada año a miles de personas.
La representación de Iztapalapa es la celebración de Semana Santa más multitudinaria del país y una de las concentraciones religiosas más grandes de América Latina. En 2024 reunió a más de 1.4 millones de asistentes y, en años previos a la pandemia, superó los dos millones.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada calificó la incorporación como “un reconocimiento que honra la fe, la tradición y la identidad de un pueblo que año con año mueve el corazón de México”.
De acuerdo con la Unesco, la tradición nació en el siglo XIX, cuando la comunidad prometió realizar una procesión tras sobrevivir a una epidemia de cólera. Desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en un acontecimiento cultural de gran escala. Los preparativos comienzan en diciembre e incluyen ensayos, organización logística y la participación activa de residentes, quienes asumen roles de actuación, coordinación y ornamentación.
Autoridades locales, la Iglesia católica y comerciantes también contribuyen al desarrollo del evento.
Durante la Semana Santa, los participantes recrean pasajes bíblicos y la celebración concluye el 3 de mayo con la bendición de la cruz. La transmisión intergeneracional se mantiene mediante un comité organizador y prácticas comunitarias formales e informales, lo que fortalece la cohesión social y preserva oficios y expresiones tradicionales.

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