Durante su sexenio, el exgobernador Graco Ramírez entregó la notaría número 6 de Cuernavaca a Uriel Carmona Gándara, quien posteriormente se convirtió en Fiscal del Estado, en un movimiento que algunos consideran para “cubrirle las espaldas” al exmandatario.
En las próximas semanas, concluye la serie de licencias que Carmona Gándara solicitó desde 2018, por lo que tendrá que regresar a la notaría, después de que su hermana, Itzel Carmona, estuviera al frente de esa oficina.
Con su regreso, se abre la posibilidad de que se inicie el proceso de retiro de su nombramiento como notario, luego de que pesan sobre él al menos ocho carpetas de investigación relacionadas con delitos que van desde corrupción y tortura hasta el encubrimiento de un feminicidio.
El Secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, informó que este caso será revisado a fondo.
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