Ante el aumento de problemas de salud mental entre su comunidad estudiantil, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) puso en marcha un protocolo para detectar y atender casos de autolesión o riesgo de suicidio en todos sus planteles.
El documento establece cuatro niveles de riesgo: leve, moderado, alto y muy alto, con el objetivo de actuar a tiempo y brindar apoyo psicológico adecuado según cada caso.
De acuerdo con la universidad, los niveles van desde tristeza e ideas poco frecuentes sobre la muerte, hasta intentos de suicidio y autolesiones graves. En todos los escenarios se contempla la intervención de servicios de emergencia y autoridades.
El protocolo también indica que, en situaciones dentro de instalaciones universitarias, se debe reportar a través de la app SOS UNAM o la Línea de Reacción Puma para una atención inmediata.
Como parte de las recomendaciones, se pide actuar con empatía, evitar juzgar a la persona en riesgo y no grabar ni difundir este tipo de situaciones, para no afectar su dignidad ni entorpecer la atención médica.
La UNAM señaló que esta medida responde, en parte, a las secuelas de la pandemia y al impacto de las redes sociales en la salud emocional de los estudiantes.
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