México y otros 15 países pidieron en la Organización de los Estados Americanos fortalecer la cooperación regional para frenar la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego en el continente.
Durante una sesión del organismo, el embajador de México ante la OEA, Alejandro Encinas, presentó un posicionamiento conjunto en el que se advirtió que este problema alimenta la violencia, debilita instituciones y afecta principalmente a comunidades vulnerables.
Los países firmantes señalaron que el tráfico ilegal de armas impulsa la delincuencia organizada y provoca pérdida de vidas, por lo que urgieron a reforzar mecanismos de rastreo, control e intercambio de información.
Además, México destacó la reciente opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que considera este fenómeno no solo un tema de seguridad, sino también de derechos humanos.
El gobierno mexicano reiteró que ningún país puede enfrentar solo esta problemática y pidió respuestas coordinadas entre gobiernos, empresas y sociedad civil.
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