Al menos 42 personas murieron y 99 resultaron heridas en el sur de Líbano durante 20 ataques del ejército israelí, que continúan destruyendo aldeas y edificios con el objetivo de impedir el regreso de los residentes, reportó Haaretz.
El presidente Donald Trump pidió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizar solo ataques quirúrgicos y evitar derribar edificios por el daño a la imagen de Israel. Por su parte, el presidente libanés Joseph Aoun exigió la aplicación plena del alto el fuego y subrayó que la seguridad fronteriza solo se garantiza con presencia del Estado libanés.
Amnistía Internacional denunció la destrucción de infraestructura civil, mientras Hezbollah atacó una excavadora israelí en Bint Jbeil, causando un muerto y un herido.
La ONU advirtió que más de 1.2 millones de personas podrían enfrentar hambruna aguda entre abril y agosto, y el gobierno libanés estima pérdidas económicas de 150 a 160 millones de dólares diarios por los bombardeos.
Deja un comentario