El magistrado Rafael Brito Miranda rechazó haber recibido presiones o instrucciones de gobiernos estatales para influir en sus determinaciones dentro del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Morelos. El integrante del pleno sostuvo que su labor se rige estrictamente por la ley y los principios de autonomía que mandata la labor jurisdiccional.
Estas precisiones ocurren tras las recientes declaraciones de Ulises Bravo, quien actualmente enfrenta un proceso legal por presunta violencia familiar. Al respecto, el impartidor de justicia señaló que cualquier controversia vinculada a los procesos judiciales debe atenderse exclusivamente por la vía legal y no a través de declaraciones públicas.
Brito Miranda reiteró que las decisiones de las y los jueces deben mantenerse libres de cualquier tipo de injerencia externa, garantizando que sus resoluciones se toman con base en las pruebas y el marco jurídico vigente. Con ello, subrayó el compromiso institucional de salvaguardar el Estado de Derecho en la entidad.
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