Un tribunal penal de Damasco dictó sentencia de muerte en rebeldía en contra del exmandatario sirio Bachar al Asad, convirtiéndose en el primer fallo público emitido en su contra tras la caída de su régimen. El exgobernante fue declarado culpable de los delitos de asesinato premeditado, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad.
La resolución judicial también impuso la pena capital a su hermano Maher al Asad, a su primo Atef Najib y a otros seis coacusados que se encuentran prófugos, recordando que tanto Bachar como Maher permanecen exiliados en Rusia desde diciembre de 2024. El juez Fakhr al Din al Uryan señaló durante la audiencia que el exmandatario fue el máximo responsable en la toma de decisiones y en la utilización de las instituciones del Estado para perpetrar los abusos.
El proceso legal, iniciado el pasado 26 de abril en la capital siria, forma parte de los esfuerzos de justicia transicional implementados tras los hechos de represión iniciados en 2011, siendo Atef Najib —exjefe de Seguridad Política en Deraa— el único implicado de alto rango presente en el juicio por su participación en los ataques contra manifestantes.
Deja un comentario