Derivado de las bajas temperaturas y de la reacción del azufre presente en el lago de Tequesquitengo, se registra el llamado “fenómeno natural del vuelco”. Este evento ocurre cada año durante la temporada invernal y se manifiesta con la aparición de cientos de peces muertos en la orilla del lago, además de un olor característico en el ambiente.
Maylin, prestadora de servicios turísticos del restaurante Las Palmas, explicó que el fenómeno se origina por la descarga de minerales provenientes de las minas de tequesquite ubicadas en el interior del lago, las cuales liberan azufre en el agua durante los días más fríos del invierno, provocando la muerte de peces. Aclaró que este proceso no está relacionado con contaminación ni con envenenamiento del cuerpo de agua, sino que forma parte de su ciclo natural de limpieza.
Tras este fenómeno, el lago recupera sus condiciones habituales, con agua más transparente y de tonalidad azul.
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