El gobierno de China llamó a poner fin al conflicto en el Golfo Pérsico y advirtió que la seguridad de las rutas marítimas no debe verse afectada, en medio de la tensión por la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, señaló que la situación ha impactado la estabilidad energética mundial, por lo que pidió detener las operaciones militares para evitar mayores afectaciones económicas.
En este contexto, China expresó su disposición a colaborar con países del sudeste asiático para enfrentar la escasez de energía, en una región con alta dependencia de las importaciones de petróleo.
El anuncio ocurre mientras los mercados energéticos enfrentan presión por interrupciones en el suministro y decisiones de Pekín de limitar exportaciones de combustibles y fertilizantes para proteger su mercado interno.
Analistas consideran que esta crisis abre oportunidades para que China fortalezca su presencia internacional y promueva alternativas como energías renovables, ante la incertidumbre en el suministro de petróleo en Medio Oriente.
Deja un comentario