Los drones modificados para transportar explosivos se consolidan como un arma creciente en el conflicto colombiano. Autoridades investigan si fueron usados en el ataque del jueves en Amalfi, Antioquia, donde un helicóptero policial fue derribado durante un operativo de erradicación de coca, dejando 13 agentes muertos y al menos tres heridos.
El director de la Policía, mayor general Carlos Fernando Triana, señaló que el ataque incluyó artefactos explosivos y lanzacohetes artesanales, aunque no confirmó que un dron causara directamente la caída de la aeronave. Las autoridades atribuyen la acción a disidencias de las FARC comandadas por alias “Calarcá”.
El mismo grupo habría detonado horas antes un carro bomba en Cali, que dejó seis civiles muertos y más de 70 heridos, evidenciando su capacidad de operar de forma simultánea en distintas regiones.
El uso de drones en el conflicto colombiano ha crecido de forma alarmante: según cifras militares, en 2024 hubo 108 ataques con esta tecnología, mientras que en lo que va de 2025 ya suman 118, con un saldo de nueve militares muertos y 83 heridos.
Deja un comentario