La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), también conocida como enfisema o bronquitis crónica, se mantiene como la cuarta causa de muerte en México, con más de 24 mil fallecimientos entre 2020 y 2024, de acuerdo con datos oficiales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye este padecimiento en su plan global para reducir muertes prematuras por enfermedades no transmisibles.
Cada tercer miércoles de noviembre se conmemora el Día Mundial de la EPOC, con el objetivo de visibilizar a este “enemigo silencioso” que no tiene cura, pero sí puede prevenirse. El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) identifica como principales factores de riesgo el tabaquismo, la contaminación ambiental y laboral, así como la exposición al humo de leña, especialmente entre mujeres en zonas rurales de estados como Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas.
Aunque el padecimiento es más frecuente en hombres, especialista advierten que la brecha de género se reduce, pues cada vez más mujeres expuestas a humo de leña llegan a los servicios de alta especialidad con daño pulmonar. La EPOC aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón y debilidad muscular, entre otras complicaciones.
El diagnóstico se obtiene mediante espirometría, una prueba que mide la función pulmonar. Sin embargo, ocho de cada diez personas con EPOC no saben que la padecen, ya que muchos pacientes minimizan síntomas como tos crónica o falta de aire.
Evitar fumar o vapear, reducir la exposición al humo, mantenerse físicamente activo y contar con vacunas contra influenza, covid-19 y neumonía, son parte de las actividades preventivas. Los tratamientos disponibles permiten controlar la progresión de la enfermedad, siempre que sea identificada oportunamente.
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