El número de víctimas mortales por los incendios forestales que azotaron la región de Los Ángeles en enero subió a 31, tras el hallazgo de restos humanos en la comunidad de Altadena, confirmaron este martes las autoridades forenses del condado.
Altadena, ubicada al norte de la ciudad, fue una de las zonas más afectadas por el incendio Eaton, que cobró la vida de 19 personas. Otros 12 fallecieron en Palisades, un exclusivo barrio montañoso cercano a la costa de Malibú, donde cientos de viviendas fueron consumidas por las llamas.
Los incendios, que arrasaron varias zonas residenciales, siguen bajo investigación. En tanto, California se enfrenta ahora a un verano caluroso y seco, condiciones que elevan el riesgo de nuevos siniestros en la región.
Deja un comentario