La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) de España concluyó en su primer informe que la causa del accidente entre dos trenes de alta velocidad ocurrido el pasado domingo en la provincia de Córdoba fue la rotura de un carril que no fue detectada por los sistemas de seguridad ni por los protocolos de mantenimiento.
El siniestro dejó un saldo de 45 personas fallecidas y 123 heridas, seis de ellas en estado muy grave. El documento oficial incluye evidencia fotográfica que muestra la fisura en la vía y los daños en el tren Iryo que descarriló tras impactar con la imperfección del carril.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó que la fractura era prácticamente indetectable y explicó que el peso del tren siniestrado; más elevado que otros convoyes; pudo haber contribuido al descarrilamiento. La CIAF detalló que las marcas en las ruedas y la deformación del carril son compatibles con una rotura previa al paso del tren.
Sobre los señalamientos de un retraso en la llegada de los servicios de emergencia al segundo tren involucrado, el gobierno español aseguró que la intervención se realizó en un lapso de 18 minutos y negó que alguna de las unidades quedara fuera de control o monitoreo.
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