La Unicef reveló que, por primera vez en la historia, hay más niños y adolescentes con obesidad que con bajo peso en todo el mundo. El organismo estima que 188 millones de menores de 5 a 19 años presentan obesidad, lo que representa uno de cada diez niños y marca un aumento sin precedentes desde el año 2000, cuando la cifra era del 3%.
El informe identifica como causas principales los cambios en la dieta y el entorno alimentario; el consumo masivo de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, impulsado por marketing digital dirigido a menores. Tres de cada cuatro niños reportan haber visto publicidad de comida rápida en la última semana, y el 60% asegura que esto influye en su consumo. A nivel global, Unicef proyecta que los costos asociados al sobrepeso infantil podrían superar los 4 billones de dólares anuales hacia 2035.
Las consecuencias de esta tendencia son profundas: los menores con obesidad enfrentan riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, ciertos tipos de cáncer, además de afectaciones en la salud mental y el desarrollo cognitivo.
Entre los países con mayores tasas destacan Estados Unidos (20%) y Chile (27%). América Latina enfrenta además la “doble carga”; la obesidad, coexistiendo con la desnutrición en varios sectores de su población infantil.
El informe llama a gobiernos y familias a revertir esta tendencia mediante políticas de alimentación saludable, regulación del marketing dirigido a menores y promoción de hábitos de vida activos.
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