Durante una meditación dirigida a centenares de prelados reunidos en la Basílica de San Pedro con motivo de su Jubileo, el papa León XIV exhortó a los obispos del mundo a ser firmes y respetar estrictamente las normas ante casos de abuso, especialmente contra menores.
“El obispo debe ser firme y decidido al afrontar situaciones que puedan provocar escándalo”, afirmó el pontífice, subrayando que deben atenerse a las disposiciones vigentes en estos casos.
Además de exigir tolerancia cero ante los abusos, León XIV llamó a los obispos a adoptar un estilo de vida sobrio y generoso, cercano a las condiciones del pueblo. Les pidió ser presencia de esperanza, especialmente en contextos de pobreza, abandono o desilusión social.
“El obispo está cerca, no ofrece recetas, sino comunidades que viven el Evangelio con sencillez y comparten con generosidad”, expresó.
Entre las virtudes que deben caracterizar a los obispos, destacó la prudencia pastoral, la pobreza, la continencia en el celibato y cualidades humanas como la paciencia, la sinceridad, el servicio y la capacidad de escucha.
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