El uso de pirotecnia durante la temporada de fiestas representa un serio riesgo para los perros, ya que su sentido del oído es hasta cuatro veces más agudo que el de las personas.
Esta condición provoca que los fuertes estallidos les generen estrés, ansiedad y crisis que pueden derivar en taquicardias y episodios de pánico.
Ante el miedo, muchos caninos intentan escapar de sus hogares, lo que ocasiona lesiones en patas, almohadillas o boca, además de incrementar la población de animales en situación de calle.
La animalista Rosa Elisa Rojas afirmó que existen algunos métodos para contener estas reacciones en los animales; sin embargo, señaló que deben ser aplicados y supervisados por especialistas.
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