A más de un año del desbordamiento del río Amacuzac, ocurrido durante la temporada de lluvias de 2024, los canales de riego de agua rodada en las localidades de Chisco y Vicente Aranda, municipio de Jojutla, no han sido reparados en su totalidad, lo que ha afectado severamente las actividades agrícolas en la región.
Bonifacio Arriaga Toledo, presidente del Comisariado Ejidal de Chisco, informó que el año pasado cerca de 40 hectáreas de cultivos de maíz y caña resultaron dañadas, lo que generó pérdidas económicas para al menos 70 ejidatarios.
Debido a la falta de riego, los productores se vieron obligados a adelantar el corte de caña en 2024, sin poder completar el ciclo agrícola como estaba previsto.
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