Decenas de miles de personas salieron este lunes a las calles de la capital siria para conmemorar el primer aniversario del derrocamiento de Bashar al Assad, un hito que marcó el fin de más de cinco décadas de gobierno familiar y abrió una frágil etapa de transición política.
La jornada transcurrió en un ambiente festivo, con fuegos artificiales, oraciones y desfiles militares, incluidos sobrevuelos de helicópteros del nuevo ejército sirio. El actual jefe de Estado interino, Ahmed Al Sharaa, encabezó los actos y llamó a la unidad nacional para reconstruir un país devastado por años de guerra civil.
Al Sharaa, ex combatiente y líder de una coalición rebelde, ha sido recibido en diversas capitales en los últimos meses, entre ellas Washington, donde se reunió en noviembre con el presidente estadounidense, Donald Trump.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, destacaron las medidas adoptadas por el nuevo gobierno, aunque alertaron sobre episodios recientes de violencia que han provocado desplazamientos y profundizado la polarización.
Deja un comentario