En esta temporada de calor, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coprisem) refuerza los operativos de verificación para garantizar que los establecimientos que venden alimentos, así como agua embotellada o en garrafón, cumplan con las normas sanitarias correspondientes.
La responsable estatal del Programa de Inocuidad de los Alimentos de la Coprisem, Yadira Carrillo González, señaló que se realizan revisiones aleatorias en diversos negocios de la entidad.
Asimismo, hizo un llamado a los propietarios de estos establecimientos a cumplir con las disposiciones legales para la venta de alimentos y agua para consumo humano, ya que, de no hacerlo, pueden ser acreedores a multas que van de los 3 mil a los 50 mil pesos, o incluso a la clausura.
Deja un comentario