La Cámara de Representantes de Estados Unidos retomó este lunes sus actividades tras cinco semanas de receso, con el reto de evitar un cierre de gobierno en Estados Unidos antes del 30 de septiembre, fecha en que se agotarían los fondos para mantener en operación a la administración federal.
Republicanos y demócratas buscan alcanzar un acuerdo que permita extender el financiamiento del Gobierno al menos hasta después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. El presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson, prevé someter esta semana a votación una propuesta que requerirá una mayoría de dos tercios.
El Senado aprobó a principios de agosto una resolución para mantener financiado al Gobierno hasta el 11 de diciembre, lo que brinda margen para las negociaciones en la Cámara de Representantes.
Un cierre implicaría dejar sin sueldo a miles de empleados federales, afectar el funcionamiento de agencias y provocar posibles retrasos en servicios como el tráfico aéreo.
La negociación también tiene implicaciones electorales, debido a que en los comicios de noviembre estará en juego la mayoría republicana en el Congreso, fundamental para la agenda legislativa del presidente Donald Trump.
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