El gobierno canadiense anunció este viernes la eliminación de la mayoría de sus aranceles de represalia sobre productos estadounidenses que cumplan con las disposiciones del T-MEC, buscando restablecer la normalidad en el comercio bilateral y fortalecer la relación con Estados Unidos en materia económica y de seguridad.
El primer ministro Mark Carney aclaró que los aranceles sobre automóviles, acero y aluminio se mantendrán por ahora, mientras las partes negocian detalles adicionales.
La medida surge tras el compromiso estadounidense de no imponer gravámenes a productos canadienses que cumplan con el T-MEC, un paso que Carney calificó de avance positivo.
La decisión busca resolver tensiones comerciales que se han acumulado en los últimos años, derivadas de disputas sobre subsidios, cuotas y regulaciones industriales, y se da en un contexto de creciente integración económica regional.
“Canadá y Estados Unidos han restablecido ahora el libre comercio para la gran mayoría de nuestros bienes”, señaló Carney, subrayando que la medida iguala las condiciones arancelarias y beneficia a exportadores y consumidores en ambos países.
Analistas señalan que esta acción no solo reducirá costos para las empresas, sino que también fortalecerá la competitividad de Norteamérica frente a otros bloques comerciales y ayudará a estabilizar las cadenas de suministro tras años de incertidumbre.
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