Más de 13 mil aspirantes presentaron examen de admisión para ingresar a la UAEM
Sudáfrica llega a Hidalgo para preparar su debut ante México en el Mundial 2026
Sheinbaum ve posible acuerdo con maestros mediante diálogo
Captan abuso sexual en calles de puente de ixtla; agresor fue detenido pero no denunciado
Sheinbaum anuncia inversiones farmacéuticas por más de 21 mil millones de pesos en México
Morelos mantiene vigilancia epidemiológica preventiva ante contexto internacional por ébola
Algunos derechos reservados © 2024. Instituto Morelense de Radio y Televisión. Medio Público comprometido con la sociedad a difundir contenidos que construyen ciudadanía y que difunden Ciencia, Valores y Cultura producida en Morelos. rtvmorelos.mx
Con 14 años, Siddharth Nandyala, un adolescente de la India, está revolucionando el mundo de la salud digital. Movido por la pérdida de su abuelo a causa de una enfermedad cardíaca no diagnosticada, desarrolló CircadiaV, una aplicación móvil que usa inteligencia artificial para detectar irregularidades cardíacas como soplos o arritmias con más del 96% de precisión.
La app funciona con el micrófono del celular, graba los sonidos del corazón y, en apenas siete segundos, ofrece un análisis clínico. Ya ha sido probada en más de 15 mil pacientes en EEUU. y la India, con resultados que sorprendieron incluso a especialistas del Hospital General de Guntur (especialista en afecciones cardiacas).
Siddharth no es un principiante: comenzó a programar a los 9 años y a los 12 ya era el ingeniero certificado más joven del mundo en IA, con títulos otorgados por Oracle y ARM. Además, lidera la plataforma STEM IT TECH, que enseña ciencia y tecnología a jóvenes de todo el mundo.
Durante una cumbre de inteligencia artificial en Hyderabad, Siddharth dejó clara su misión: llevar tecnología médica a zonas rurales y comunidades con poco acceso a salud, donde una detección temprana puede salvar vidas.
El joven también trabaja en una prótesis cerebral de bajo costo, que busca reducir el precio de estos dispositivos de más de 400 mil dólares a solo 300, haciendo la tecnología accesible para personas con discapacidad en países en desarrollo.

Deja un comentario