El adiós de Lionel Messi con la Selección Argentina tuvo de todo: lágrimas, ovación, himno, familia, goles y un estadio rendido a los pies de su capitán.
Desde su llegada al Monumental, Messi dejó ver la emoción de una noche diferente. Después, en el minuto 10, el estadio se detuvo para homenajear al ’10’, mientras más de 85 mil aficionados coreaban su nombre.
Con su familia a su lado y la camiseta de la Albiceleste puesta por última vez en este escenario, Messi volvió a hacer lo que mejor sabe: jugar y marcar diferencia.
El capitán cerró la noche con un gol y dos asistencias en la victoria de Argentina por 3-0 sobre Benín, poniendo la cereza a una despedida cargada de simbolismo.
Fueron 21 años defendiendo a la Albiceleste, desde aquel joven que tuvo que soportar derrotas, críticas y finales perdidas, hasta convertirse en el capitán que llevó a su país a conquistar los títulos que durante tantos años se le negaron.
Copa América, Finalissima y, finalmente, la Copa del Mundo de Qatar 2022. Messi transformó las cuentas pendientes en trofeos y las críticas en ovaciones.
Esta vez no hubo reclamos ni reproches. Hubo gratitud.
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