El gobierno de México expresó su inconformidad ante las deportaciones de mexicanos a Centroamérica implementadas por autoridades de Estados Unidos, una práctica que ha derivado en la expulsión de 2 mil 900 connacionales hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica en lugar de retornarlos a territorio nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que no existe justificación para enviar a ciudadanos mexicanos a terceros países. Explicó que la red consular activa operativos inmediatos de recepción, coordinando transporte terrestre y aéreo para reintegrar a los repatriados e incorporarlos al programa de asistencia México te Abraza, a cargo de la Secretaría de Gobernación.
El comisionado del Instituto Nacional de Migración, Sergio Salomón Céspedes, confirmó que el reclamo formal se mantiene vigente mediante la Cancillería y Gobernación para frenar estos traslados. De acuerdo con el balance oficial, 2 mil 568 de las personas expulsadas ya retornaron al país —vía terrestre por la frontera sur o por vía aérea al AIFA—, mientras el flujo restante es procesado de forma continua para evitar que permanezcan en el extranjero.
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